El alcalde capitalino, Cuauhtémoc Blanco Bravo, inició en los primeros minutos de este sábado una huelga de hambre en el interior del atrio de la Catedral de Cuernavaca, en demanda de que se “reinstale el Estado de Derecho” en el municipio.

Prácticamente 24 horas después de que los diputados del Congreso local lo declararon “culpable por omisión y acción” en el juicio político al que fue sometido, y a unas horas de que el Tribunal Superior de Justicia comience la discusión que definirá su futuro, el exfutbolista insistió en que detrás de los ataques en su contra e intentos por defenestrarlo del cargo, se encuentra el líder del PRD en Morelos e hijastro del gobernador perredista Graco Ramírez, Rodrigo Gayosso Cepeda.

“Son varios personajes, están los Yáñez, Gayosso, (el exalcalde Manuel Martínez) Garrigós, los mismos diputados. Yo no les he hecho nada y quieren sacarme a como dé lugar. No lo voy a permitir. Los ciudadanos no lo van a permitir. Ellos están conmigo, si les hubiera fallado ya me lo hubieran reclamado y hoy están conmigo”, sostuvo el exjugador sentado en el suelo en una parte del atrio.

Ahí, junto a varios colaboradores inició el ayuno hasta que las cosas “se normalicen y me dejen trabajar”, informó el alcalde, quien ha sido el centro de cuatro demandas en el Congreso local y ha sido sometido a tres procedimientos para desconocerlo en menos de dos semanas, a saber: las demandas de revocación de mandato de regidores y legisladores, la de suspensión definitiva del cargo y la de juicio político presentada por Raúl Carrancá y Rivas.

Mientras la querella de los regidores fue desechada por improcedente, los procedimientos de revocación y suspensión fueron detenidos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación y por una juez de distrito, el juicio político avanzó y en menos de una semana colocó al alcalde en condición de culpable, y ahora, a un paso de ser destituido e inhabilitado, así como, seguramente, sometido a proceso penal.

Acompañado también de algunos vecinos de colonias de Cuernavaca, el exfutbolista viste mezclilla y una chamarra, porque la eterna primavera ya no es lo que era y en la madrugada se resiente el frío. Se anuncia que si el ayuntamiento está tomado por elementos del Mando Único desde el medio día del viernes, esta zona de la Catedral, donde se instaló el ayuno, será una “sede alterna” de la comuna.

Esta Catedral ya fue escenario de una huelga de hambre. En 1994, cuando se rompieron los Diálogos de la Catedral en San Cristóbal de las Casas, entre la Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y el representante de Carlos Salinas de Gortari, Manuel Camacho Solís, el presidente de la Comisión Nacional de Intermediación, el obispo Samuel Ruiz García inició un ayuno por la paz en Chiapas y convocó a los cristianos del país a replicarlo en sus respectivos estados.

Un grupo de simpatizantes del EZLN en Morelos, así como integrantes de las Comunidades Eclesiales de Base y de organizaciones civiles tomaron la entrada de Catedral e instalaron un campamento al lado de la capilla conocida como Tercera Orden. A pesar de la molestia iracunda del entonces obispo Luis Reinoso Cervantes, los simpatizantes zapatistas permanecieron por una semana en ese lugar. Guardadas las proporciones, sabiendo que las motivaciones y los actores son diametralmente distintos, el escenario es el mismo.

Por Jaime Luis Brito | Proceso